En México, organizaciones criminales expanden su negocio a la venta de cigarrillos ilegales
Organizaciones criminales en México expanden su nicho de negocios a la comercialización de cigarrillos de tabaco ‘piratas’ mediante medios legales e ilegales, de acuerdo con el informe Cigarrillos ilegales y crimen organizado, del Seminario sobre Violencia y Paz del Colegio de México.
Según el documento, que cita las investigaciones del Instituto Nacional de Salud Pública, el comercio ilegal de cigarros en ocho ciudades de México ha aumentado un 240 por ciento en menos de 10 años, elevándose del 8.5 por ciento del consumo nacional en 2017 al 20.4 por ciento en 2023.
Las ciudades en que se concentra el aumento en el consumo son en Ciudad de México, Durango, Guadalajara, Hermosillo, León, Mérida, Monterrey y Veracruz.
El texto señala que las organizaciones criminales en México, además de involucrarse en la producción y el tráfico de drogas, generan ingresos a través de diversas actividades ilegales, en este caso, su incorporación a la comercialización de cigarrillos de tabaco ilícito.
Contrasta los modelos de negocios implementados entre el Cártel de Sinaloa, el cual se centra en el tráfico de cigarrillos de China, India y otras partes de Asia, mientras que el Cártel Jalisco Nueva Generación, además de traficar con estos productos extranjeros, ha adoptado un modelo de producción local, según varios informes.
Menciona que, en 2012, se realizó el mayor decomiso de tabaco ilegal en el puerto de Mazatlán, con cigarrillos provenientes de China, Vietnam, Paraguay e India. Indica que la DEA de Estados Unidos descubrió un esquema de lavado de dinero entre el CDS y organizaciones criminales chinas a través de un intermediario en Los Ángeles.

Además, señala que el CDS ejerce control no sólo a través de la violencia, sino también mediante farmacias y supermercados que operan como negocios legítimos. Su modelo, abundan, combina el lavado de dinero de cigarrillos ilegales vendidos en estos establecimientos con la distribución de productos ilícitos en comercios locales, generando ganancias independientes del lavado de activos.
Siguiendo con el modelo de franquicia, el Cártel Jalisco Nueva Generación integró al Cártel del Tabaco, un grupo criminal que emergió en 2018.
Precios en el mercado
Los productos legales, que cumplen con normativas fiscales y sanitarias, se venden en tiendas de conveniencia y supermercados a precios más altos, debido a una carga fiscal significativa destinada a reducir el consumo y financiar programas de salud pública.
De manera paralela, los grupos del crimen organizado han encontrado en este contexto una oportunidad para ofrecer cigarrillos a precios más bajos.
Además, la venta de cigarrillos sueltos, a aproximadamente 5 pesos cada uno, aumenta el acceso al tabaco entre grupos vulnerables, dificultando el control del mercado y exponiendo a menores a estos hábitos.
Apariencia
Para identificar un cigarro ilegal, se deben considerar la apariencia y el etiquetado de las cajetillas. Existen cuatro tipos de cajetillas: las legales, que cumplen con la normativa mexicana (extrema izquierda); las mixtas de importación (izquierda); las mixtas hechas en México (derecha); y las que carecen de información (extrema derecha).
Las cajetillas ilegales, especialmente las que no tienen información, carecen de datos esenciales como el lugar de fabricación, la empresa productora y el medio de importación, a diferencia de las cajetillas tradicionales que presentan información fiscal clara.
Las cajetillas mixtas, tanto de importación como de fabricación nacional, pueden parecer similares a las legales, pero las de importación suelen tener advertencias en inglés o carecer de ellas, además de ofrecer escasa información sobre la compañía importadora. La regulación mexicana supone que los consumidores elegirán productos que cumplan con las Normas Oficiales Mexicanas, pero esta visión ignora las realidades económicas y desvía la responsabilidad del Estado en la aplicación de la ley contra el comercio de tabaco irregular.