Calificala como ...
 
Jueves 2 de Octubre de 2014    
www.noroeste.com.mx
 
EN EL OLVIDO
"Estamos cansados, nomás se nos promete y nada"
El pueblo de La Amapa, a 40 minutos de Villa Unión, están en el olvido de las autoridades. Sus habitantes han salido del lugar para protestar en Mazatlán y pedir apoyos
Cecilia Barrón / Lucía García
20-08-2012
 
Los caminos para el poblado de La Amapa, a 40 minutos de Villa Unión, están en pésimo estado, ante las lluvias.
Fotografía: Noroeste.
 
 
  < anterior
 
siguiente >
LA AMAPA, VILLA UNIÓN._ Perdido hasta en los mapas, a tan solo 40 minutos de Villa Unión, la sindicatura más grande de Mazatlán, se encuentra La Amapa, un poblado dedicado a la agricultura, ganadería y pesca, que en sus caminos refleja el olvido en el que permanece desde hace décadas, cuando los ancianos de hoy eran apenas unos niños.

Con 2 mil habitantes, la comunidad se mantiene unida ante las adversidades, con la esperanza de ser recordada alguna vez por las autoridades municipales, pues para ellos la vida es difícil, porque no cuentan con un médico que atienda a los enfermos, una policía que vele por su seguridad, ni escuelas que brinden educación a los niños.

 

Un pueblo sin ley

La lejanía y soledad de sus caminos representa un peligro para todo aquel que decide recorrerlos, ya sea porque vive allá o tiene que acudir por asuntos de trabajo.

La falta de presencia policial es una oportunidad para quienes forman parte del crimen organizado y que aprovechan cualquier momento para sumar víctimas a su lista, como le pasó a Édgar, de 25 años, un muchacho que cada fin de semana se traslada de Villa Unión al pueblo en motocicleta, para realizar su trabajo como cobrador de una mueblería.

Ayer, sin imaginarse, se convirtió en el blanco de ataque de dos jóvenes que, armados con garrotes de leños, lo golpearon hasta que la presencia oportuna de una camioneta de Noroeste los hizo emprender su huida.

Édgar resultó con una posible fractura en la mano izquierda y una herida en la cabeza que casi lo hace perder el conocimiento.

No fue hasta 30 minutos después de que Noroeste diera aviso a las autoridades, cuando arribó la ambulancia de Bomberos Veteranos, que aunque su propósito era ayudar, demostraron falta de capacitación para atender emergencias en un poblado lejano.

Otros 10 minutos después llegó una patrulla de la Policía Municipal de Villa Unión, que sin darle importancia a lo sucedido, no hizo más que observar de lejos, pues según ellos no les conviene meterse en ese tipo de asuntos, ya que son peligrosos, dejando desprotegidos a todos los habitantes que recorren el camino.

"¿Van para La Amapa?, tengan mucho cuidado, si se encuentran alguno en el camino, llévenselo de corbata o pásenle por encima, más vale que les lloren a ellos en su casa, que a ustedes en la suya. Si les pasa algo nos avisan, aquí andamos cerca", advirtió uno de los policías.

Debido a que no cuentan con elementos que vigilen la zona o brinden apoyo a los habitantes, cualquier tipo de acción criminal queda impune, pues aunque pidan ayuda a las autoridades, el miedo y la incompetencia de éstos evita que se haga justicia y las personas que viven en La Amapa quedan expuestos a cualquier tipo de delito.

 

Sin atención de salud

La salud es uno de los derechos de todo ser humano, pero para los habitantes de La Amapa pareciera que se trata de un lujo del que no se les está permitido gozar.

"Quien se llega a enfermar de gravedad, no la hace. Muchas personas se han muerto aquí porque no tenemos médicos y a veces los caminos están tan feos que no alcanzamos a llegar a la clínica de Villa Unión o Mazatlán para que nos atiendan", comenta María Susana Jorge Torres, una de las vecinas de la comunidad.

El dispensario médico con el que se contaba, hace años que dejó de funcionar. Desde hace tres administraciones, el personal de la Secretaría de Salud ni siquiera se para por los alrededores. En su lugar, el cuarto que debiera ser usado como consultorio es el punto de reunión en el que cada mes personal de la Secretaría de Desarrollo Social realiza el pago del programa Oportunidades.

"Hay un dispensario médico, pero no hay doctor, ni medicinas, está el puro cuarto pintado, allí se paga Oportunidades cada mes, nada más. No nos llegan ni siquiera sobrecitos de suero, yo la semana pasada estaba hirviendo en calentura y ni eso teníamos", manifestó Guadalupe Aguilar.

Los vecinos aseguran que la promotora de salud que existe en el poblado nunca reparte los recursos que se destinan para ellos y que han tenido que optar por tratar sus enfermedades con remedios herbolarios.

 

Incomunicados

El mayor temor, cada año, de los habitantes de La Amapa, es que al llegar el tiempo de lluvias los cuatro arroyos que atraviesan el camino de Villa Unión, se desborden, impidiendo el paso tanto de vehículos como de personas.

La falta de una carretera y puentes que faciliten la accesibilidad al pueblo se ha convertido en la petición que más realizan a las autoridades.

Cuando se llenan de agua los arroyos Don Mingo, Los Lazos, Chepe y Don Mariano, la comunidad entra en crisis, pues siendo un pueblo dedicado a las actividades primarias, comerciar los productos se vuelve una tarea imposible, dejando pérdidas principalmente a los agricultores, que terminan deshaciéndose de la cosecha que se echa a perder.

Lo mismo sucede con los jóvenes estudiantes que deben viajar en autobús o auriga para trasladarse a la preparatoria de Villa Unión o Mazatlán, algunos pierden clases y los que se arriesgan a cruzar por el torrente de agua corren el peligro de no regresar a casa.

" Yo voy a Villa Unión para estudiar, hace días los arroyos crecieron mucho, no podíamos pasar. Somos 20 los que estudiamos fuera, pero de esos pocos, cruzamos nadando para el otro lado, para poder ir a la prepa", expresa Francisco Javier Quintero Rubio, estudiante de primer grado del Cobaes 39.

 

Falta de apoyo

a la educación

La Amapa cuenta con un jardín de niños, una primaria y una telesecundaria. Allí, la mayoría de los pobladores sólo han conseguido estudiar hasta el nivel primaria, debido a la falta de recursos económicos.

Existen jóvenes que desde los primeros años de primaria han mantenido un buen aprovechamiento académico, pero que debido a las carencias se han visto obligados a cambiar sus libros para trabajar labrando la tierra o por embarcarse en la temporada del camarón.

Francisco Javier Quintero Rubio, de 18 años, perdió a su madre cuando apenas tenía 3 años, siempre ha mantenido un promedio de 9 y a pesar de que desea seguir estudiando para convertirse en abogado, su sueño está muy distante de realizarse, pues su padre, quien aporta el ingreso a su hogar, ya le ha pedido que le acompañe a vender cacahuates y nopales para apoyarle con los gastos.

Francisco es el mayor de tres hermanos, su hermana de 17 años prefirió casarse y dejar de lado los estudios, pero él y su hermana menor, de 15 años, tendrán que echarse un volado para ver quién continúa la escuela, porque las becas nunca han llegado para allá.

No es extraño ver que en La Amapa, niñas de apenas 12 años se encuentren embarazadas, debido a la falta de información y de hambre de superación.

 

Ignorados por

las autoridades

Los vecinos de La Amapa, en repetidas ocasiones, han solicitado a los tres niveles de Gobierno volteen hacia su pueblo y se les apoye construyéndose una carretera que les lleve hasta la ciudad, sin embargo, sus voces no han sido escuchadas.

Desde el Gobierno de Juan S. Millán, los pobladores esperan la realización de una vía que les permita transportarse sin problemas.

Confiesan que constantemente han sido "engañados" por candidatos políticos que durante las campañas, previas una jornada electoral, prometen ayudarles, pero todo se queda en eso, promesas de campaña.

Tan sólo el año pasado, los habitantes de la comunidad han realizado tres protestas, para manifestar su situación tanto al Presidente Municipal, Alejandro Higuera Osuna, como al Gobernador Mario López Valdez y hasta al Presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa, y pedirles así apoyo.

"Ya hemos esperado mucho, estamos cansados de que nomás se nos prometa, pero no se hace nada", declaró el Comisario de la comunidad, Jorge Alberto Zataráin González. 

En el olvido

Así como La Amapa, los poblados de El Llorón y Los Pozos Labrados también se encuentran afectados por la omisión de las autoridades y la falta de un tramo carretero que los comunique con la ciudad.

 

 

 

Es más importante recoger basura en Mazatlán: AHO

Al ser cuestionado sobre la problemática en que viven estas personas, ayer, el Alcalde Alejandro Higuera Osuna se limitó a decir que él no había prometido ninguna obra para esta comunidad y que le correspondía al Gobierno Federal destinar recursos para realizar un tramo carretero en La Amapa, pues para el municipio resultaba más importante la recolección de basura en el puerto.

"Yo no he prometido ningún tramo de carretera, se está metiendo en el presupuesto federal. El Ayuntamiento y el municipio no pueden hacer una obra de 40 millones de pesos porque dejo de recoger la basura y es un tema de presupuesto", dijo.

 

 

 

"Ya hemos esperado mucho, estamos

cansados de que

nomás se nos

prometa, pero

no se hace nada".

José Alberto Zataráin González

Comisario de La Amapa

 

Calificación
 
Excelente
 
Votos: 5
 
Comentarios: 6
 



 PUBLICIDAD
O P O R T U N I D A D E S
LO MÁS...
LEIDO
VISTO
COMENTADO
MOSTRAR :
LO MÁS RECIENTE
LO DE SIEMPRE
 
Todos los derechos reservados. Editorial Noroeste, S.A. de C.V.
Generada en: 0.07465 segundos